El Rostro Harakbut
Cuando la tecnología se pone al servicio de lo sagrado
Hace unos meses me topé con una noticia en internte: la igitalización del Rostro Harakbut, un lugar sagrado e icónico de esta cultura de la Amazonía peruana. Casi sin darme cuenta Sally Jabiel me contactó para entrevistarme y tuve la oportunidad de reflexionar en voz alta sobre uno de los proyectos que más me ha marcado desde que empecé a trabajar en patrimonio cultural digital. Sally, del equipo de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, me invitó a conversar sobre la digitalización del Rostro Harakbut, que es una formación rocosa de más de seis metros que se asemeja enteramrnte a un sabio rostro y que es lugar sagrado para el pueblo harakbut además de Patrimonio Cultural de la Nación.
La entrevista me dio la oportunidad de articular algo que intuía pero que este caso concreto hace muy evidente: en el mundo hay muy pocos ejemplos similares a lo que han logrado la SPDA y el ECA Amarakaeri. No se trata solo de crear un gemelo digital para archivar o documentar. Se trata de un acto de resistencia. La minería ilegal avanza, las amenazas sobre estos territorios son reales y urgentes, y la réplica digital del Rostro es una forma de decir: esto existe, tiene valor, y vamos a protegerlo.
Lo que más me interesa de este proyecto, y sobre lo que hablo en la entrevista, es cómo lo natural y lo cultural se encuentran en un mismo enclave y cómo esa confluencia puede trasladarse también al ámbito digital sin perder su sentido. El Rostro Harakbut no es solo una roca con una forma particular. Es cosmología, es memoria y refleja la identidad de un pueblo. Preservarlo digitalmente obliga a hacerse preguntas necesarias: ¿qué se digitaliza exactamente? ¿el objeto o el significado? ¿quién tiene la autoridad para decidirlo?
Acompañando esta reflexión, he preparado también un ensayo visual sobre el Rostro y la cultura Harakbut en el que propongo el inicio de una campaña del patrrimonio inmaterial de este pueblo, una forma de poner en valor el territorio y
su gente más allá de los datos y los modelos 3D. Porque el patrimonio cultural digital tiene sentido solo cuando parte de una comprensión honesta del patrimonio vivo que busca representar.
Si quieres leer la entrevista completa o explorar el ensayo visual, los tienes disponibles en los enlaces de abajo.
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Nos leemos la semana que viene con más propuestas culturales.
¡Buen fin de semana!
Pedro Ortega



